jueves, 29 de agosto de 2013

¿Quén es Margarito Tereré?

Margarito Tererè es un Yacaré que tuvo su versión televisiva, un disco o varios y una obra de teatro. Como buen Yacaré (cocodrilo más chiquito) vive en la Provincia de Corrientes y le gusta mucho el chamamé


.  photo margtere_zps0527ddab.jpg 


 Margarito es un correntino buenazo, con sombrero de gaucho y una margarita en la cabeza, que siempre toma tereré. Mientras camina da vueltas sobre sí mismo pidiendo: "¡Cha! ¡Qué no me pisen la cola!" Se ve siempre envuelto en aventuras con sus amigos: el mono Capote, el cartero, el pato Corbata Cuá, Cara de Hoja, Barba Larga y Misia Pataca.



 photo Margarito_zpsdaaaa6d6.jpg

"Chamamé de Margarito Tereré" - Jovita Díaz

miércoles, 28 de agosto de 2013

Experimento con hielo y sal

En el experimento casero de hoy explicaremos por qué se echa sal a las calles para que no se forme hielo.



Materiales:
  • Una copa de cristal.
  • Hilo de coser.
  • Un cubito de hielo.
  • Sal.

 photo Imagen1_zps0335efd2.jpg

Procedimiento:

Llenamos de agua la copa casi en su totalidad e introducimos el hielo.
Posamos el hilo de coser por encima del hielo y echamos un poquito de sal (no demasiada).
Esperamos un minuto, tomamos de los extremos del hilo y levantamos. Como ves, el hielo se levanta.




 photo Imagen2_zps7114129a.jpg


Explicación:


El agua salada tiene un punto de congelación inferior al agua normal, que es 0º C. 
Al posar el hilo y echarle la sal, el hielo se va derritiendo y el hilo empieza a hundirse en su superficie. 
Una vez se licua la sal, el agua recupera su punto de congelación y se congela la superficie donde está el hilo, 
con lo que el hielo se levantará con él.

jueves, 22 de agosto de 2013

Volcán de sal

Jugaremos con sustancias es divertido y podemos aprender cómo se comportan algunos elementos cuando los mezclamos.


Siempre debés consultar con un adulto antes de mezclar productos, especialmente de limpieza, algunas de estas mezclas pueden ser muy peligrosas.
Materiales:
  • Un frasco
  • Aceite de cocina
  • Agua
  • Sal
  • Colorante vegetal
  • Miel de abeja (opcional)
Sirve unos dos o 3 centímetros de agua en el frasco.
Agrega la misma cantidad de aceite vegetal.
Coloca 2 gotas de colorante vegetal sobre el aceite.

 photo lampara_lava_2_zpsef9e2ff9.jpg


En este momento podemos ver como el agua y el aceite se separan y el agua queda en el fondo, mientras el aceite flota sobre él. El agua es más densa que el aceite (más pesada) y por esa razón se va al fondo. Además el agua y el aceite no se mezclan.
También puedes ver que las gotas de colorante quedaron atrapadas en el aceite.
 photo lampara_lava_3_zps3464b94c.jpg

Ahora regá un poco de sal sobre el aceite. Qué sucede?
La sal es más pesada que el aceite así que comienza a hundirse llevándose una burbuja de aceite consigo y rompe la barrera entre el agua y el aceite, en este momento el colorante comienza a mezclarse con el agua.

 photo lampara_lava_4_zpsdee932c0.jpg


La burbuja de aceite queda atrapada bajo el peso de la sal en el fondo del frasco, pero lentamente la sal se disuelve en el agua y suelta la burbuja de aceite que sube hacia la superficie.


Cada vez que agregues sal, va a suceder lo mismo, el aceite baja con la sal y cuando ésta lo suelta, vuelve a subir, dando un efecto como de lámpara de lava.





 photo lampara_lava_5_zpsee7311ce.jpg

Variación:
Agrega un poco de miel de abeja y deja que se asiente en el fondo. La miel es más densa que el agua y el aceite, y tampoco se mezclará con ellos.
Cuando pongas nuevamente la sal, verás que las burbujas de aceite salen más lentamente porque la sal se pega a la miel y se diluye más despacio.


miércoles, 21 de agosto de 2013


ºDos niños/as se toman de las manos en forma cruzada
y salticando cantan la canción...


Fideo fino,
fideo cortado,
daremos la vuelta,
para el otro lado...

Cambian el sentido y lo repiten
Gana el que aguanta más.

Recomendaciones:
Supervisados por un mayor.
Usar una colchoneta,
no perder de vista que 

es un juego para divertirse...



 photo fideofino_zps56d8a686.png

lunes, 19 de agosto de 2013

¿Hacemos masa de sal?

Receta para hacer masa de sal 
 La masa de sal es muy adecuada para trabajar con niños. 
 Es muy sencilla de preparar, e inclusive la podemos hacer con ellos. 
 No es tóxica y se puede modelar con las manos, 
 utilizando utensilios o con diferentes tipos de moldes.  photo nenecocinandogifht5_zps7eafb032.gif

 Ingredientes
 1 medida de harina.
 ½ medida de sal. Agua. 

 Preparación de la masa de sal: 

 Mezclar la harina con la sal e ir incorporando el agua hasta obtener una masa que no se nos pegue en las manos, adecuada para el modelado. 
 Si queremos hacer masa de sal de colores, se le puede agregar al agua unas gotas de colorante para torta o témpera (en este último caso, no hay que dejar que los niños la lleven a la boca). 

 Si dejamos la masa blanca, luego de armar nuestra forma y dejar que se seque, la podemos pintar con témperas, pinturas acrílicas, etc. 


 Variantes: 

A la masa de sal le podemos agregar diferentes variantes para modificar su textura; por ejemplo, pelotitas de telgopor, arroz, pequeñas piedritas, etc. 
 Es ideal para niños un poco mas grandes que sabemos que no intentarán comerla.

domingo, 18 de agosto de 2013

18 de Agosto: DIA DEL NIÑO

Feliz día chicos!!!!
Gracias por seguirme!!! 
Los quiero mucho!!! 
         Naty


 photo FELIZDIADELNINtildeO_zps374ccb09.png

martes, 13 de agosto de 2013

La sal

Si es muy difícil leelo con papá o mamá... 

 La sal común, conocida popularmente como sal corresponde a la sal denominada cloruro sódico (o cloruro de sodio), cuya fórmula química es NaCl. 
 Existen cuatro tipos de sal, según su procedencia: la sal marina y la de manantial, que se obtienen por evaporación, la sal gema que procede de la extracción minera de una roca mineral denominada halita y la sal vegetal que se obtiene por concentración, al hervir una planta gramínea (método también utilizado para la obtención de azúcar a partir de otra planta gramínea) que crece en el desierto de Kalahari. 

 La sal proporciona a los alimentos uno de los sabores básicos, el salado, pudiéndolo percibir debido a que en la lengua poseemos receptores específicos para su detección. 

 El consumo de sal modifica nuestro comportamiento frente a los alimentos ya que es un generador del apetito y estimula su ingesta. Se emplea fundamentalmente en dos áreas: como condimento de algunos platos y como conservante en los salazones de carnes y pescado (incluso de algunas verduras), así como en la elaboración de ciertos encurtidos. 

 Desde el siglo XIX, el uso industrial de la sal se ha diversificado e interviene en multitud de procesos como por ejemplo en la industria del papel (Hidróxido de sodio -NaOH-), la elaboración de cosméticos, la industria química, etcétera. En el siglo XXI la producción mundial de sal total destinada a consumo humano no alcanza el 25% de la producción total. 

 La sal es la única roca comestible por el hombre y es posiblemente el condimento más antiguo empleado por el ser humano, su importancia para la vida es tal que ha marcado el desarrollo de la historia en muchas ocasiones, moviendo las economías, siendo objeto de impuestos, monopolios, guerras, etc., pudiendo llegar a ser un tipo de moneda. 

 photo descarga_zps110440aa.jpg  El valor que tuvo en la antigüedad ha dejado de ser tal en la actualidad debido a la disminución de su demanda mundial para el consumo humano, en parte debido a la mejora en su producción además de la conciencia mundial que ha generado la posible relación que posee con la aparición de la hipertensión.

 En el siglo XXI, las dietas procuran incluir menos sal en sus composiciones, y los nuevos sistemas de conservación (pasteurizados, refrigerados y congelados, alimentos envasados al vacío, etcétera.) permiten evitar por completo el empleo de la salazón sobre los alimentos.

 La sal es un condimento barato y fácilmente asequible en cualquier tienda o supermercado. El consumidor la encuentra en tres formatos: fina, gorda o en forma de copos (esta última se suele dedicar a la alta cocina). Se comercializa también de dos tipos: como sal refinada, la más habitual, en forma de cristales homogéneos y blancos, y como sal sin refinar, cuyos cristales pueden ser más irregulares y menos blancos. 

En cada vez más países se comercializa como un alimento funcional al que se le añade yodo para prevenir enfermedades locales como el bocio,10 o flúor para prevenir la caries. 


 Estas son las Salinas Grandes en Jujuy de allí se extrae la sal que consumimos...  photo ubljvb-bg_zps1b9c7aee.jpg

Carlitos Balá

sábado, 10 de agosto de 2013

Sana ...sana....

¿Alguna vez te dijeron:
 Sana, sana, 
colita de rana, 
sino sana hoy, 
sanará mañana? 

 El autor es anónimo, ya que viene de la tradición oral



 photo descarga_zpsb269bfc2.jpg

Mamá lo dice cuando un chico se cae o golpea.
Dice esas palabras mágicas y el dolor se va al instante. 
Es mágico!!!

sábado, 3 de agosto de 2013

Trabalenguas

LA RANA NO RONCA, 
NO RONCA LA RANA, 
 LA RANA NO RONCA 
 QUIEN RONCA 
ES SU HERMANA, 
 QUE ROMPE 
Y CORROMPE 
 CON RUIDOS 
RONQUIDOS 
 A LA POBRE RANA. 
 A LA POBRE RANA 
 CON RUIDOS RONQUIDOS 
 SU HERMANA LE ROMPE 
 SUS RAROS RONQUIDOS.



Image and video hosting by TinyPic

Una Rana Y Un Sapo

Belinda era una rana muy bonita y por sobre todas las cosas, muy soñadora. 
Gran lectora, pasaba sus horas a la orilla de la laguna, leyendo historias de amor. 
Sus favoritas eran las historias de princesas. 
Las leía una y otra vez. En la mayoría de ellas, las princesas se enamoraban de sapos, quienes luego de un mágico beso de amor, se convertían en apuestos príncipes. Precisamente ése era el mayor sueño de Belinda, tener un novio que no fuese un verde sapo con ojos saltones, sino un joven alto y bien parecido. 

Su familia y amigos le decían que ello era imposible, pero la ranita siempre contestaba que, en materia de sueños, nunca estaba todo dicho. 

Su madre trataba de hacerla entrar en razones, sin éxito alguno. 

– Hija, no es bueno que sigas pensando en que un apuesto príncipe se fijará en ti. 

Mírate, por bonita que seas, no dejas de ser una rana. 

– El amor todo lo puede – Contestó disgustada Belinda. 

– El amor no te transformará en algo que jamás podrás ser – Replicó la madre. 
 photo sapo_zpsb72dbe8e.jpg
Del otro lado de la laguna vivía Edmundo, un sapo muy apuesto que cantaba todo el día. Edmundo era alegre, bueno y gentil. Todas las ranitas jóvenes y las que no lo eran tanto, estaban enamoradas de él. Sin embargo, Edmundo tenía ojos sólo para Belinda. 

Sabía perfectamente que Belinda esperaba un joven apuesto y no un sapo cantor, pero no se desanimaba. 

– El amor todo lo puede – Decía Edmundo a sus amigos. 

– El amor no te transformará en un ser humano – Contestaban ellos. 

Laguna por medio, sapo y rana soñaban con el verdadero amor, sólo que de manera diferente. Para Edmundo el amor ya tenía nombre, para Belinda –en cambio- era sólo una fantasía. 

Edmundo no tomaba coraje para cruzar la laguna y declararle su amor a la bella rana. 

– Ya llegará el momento oportuno, mi corazón me lo dirá – Pensó el sapo y siguió cantando. 

Una tarde, al terminar de leer por décima vez la misma historia de amor, la ranita tomó una decisión. 

– El secreto está en el beso … – Pensó – Entonces sólo es cuestión de repartir besos y de ese modo, quien sea mi amor, se transformará en un príncipe – Dijo decidida. 

Desde ese día, dejó los libros de lado y comenzó una afanosa búsqueda de los sapos jóvenes del lugar. 

Con tristeza, vio que ninguno de los que se le cruzaban por el camino le gustaba. 

– No importa – Dijo para sí – Seguro que luego del beso, alguno de ellos se transformará, me enamoraré y seré feliz por siempre. 

Y así fue que Belinda empezó a repartir besos a diestra y siniestra. Como era tan bonita, ningún sapo se negaba, muy por el contrario, hacían cola y esperaban pacientemente a ser besados. 

Un sapo y nada. Dos sapos y nada. Treinta y cuatro sapos y nada. Todos seguían siendo sapos. 

– Algo anda mal – Pensó Belinda – Los libros no pueden estar tan equivocados. 

– No son los libros los que están equivocados, sino tu concepto de cómo encontrar al amor de tu vida – Dijo su madre. Edmundo, por su parte, estaba al tanto de los besos que Belinda seguía repartiendo y las largas filas para recibirlos. El no quería ser de la partida. No conquistaría al amor de su vida haciendo una larga cola para recibir un beso, que –como único efecto- tendría una desilusión. 

Tomó una flor, la más bella que encontró, ensayó su mejor canción y fue en búsqueda de su amor. 

El sonido era tan hermoso que Belinda no podía concentrarse más que en la música y ya no sabía si besaba a un sapo, un tronco o un gusano. 

Algo especial sintió en su corazón cuando escuchó la voz de Edmundo y la melodía que cantaba, algo que desconocía por completo. 

Se dio vuelta esperando ver un apuesto joven cantando y lo único que encontró fue un apuesto sapo que cantaba en forma dulce y afinada. 

Para su sorpresa, no se desilusionó al ver que Edmundo era sapo hecho y derecho: con ojos saltones y varias verrugas. 

El sapo extendió la flor a la ranita y ésta la tomó agradecida. 

– ¿Y si lo beso? – Pensó Belinda – ¿Se transformará? 

Sin que pudiese seguir pensando demasiado, Edmundo tomó por sorpresa a la ranita y la besó él. 

Fue el beso más largo y hermoso que Belinda había recibido en su vida. 

Cuando abrió los ojos siguió viendo un sapo hecho y derecho que por supuesto, en nada se parecía a los jóvenes con los que siempre había soñado. 

No le importó. 

– ¿Aunque no sea un príncipe, tendré alguna posibilidad? – Preguntó tímido Edmundo. 

– Todas las que no están en los libros – Contestó feliz Belinda. 

Y aunque sapo y rana, fueron felices para siempre.

 Belinda se dio cuenta que los sueños no siempre resultan como uno los soñó y que su madre tenía razón. 





Aunque, a decir verdad, la bella rana no estaba del todo equivocada.

En los sueños todo es posible y en éste dos animalitos se enamoraron como dos príncipes de cuentos. Descubrió, además, que si bien el amor no transforma sapos en seres humanos, sí transforma los corazones y el interior de cada uno de nosotros y nos hace ver al ser amado, tenga la forma que tenga, como el más apuesto de los príncipes. 

Desconozco autor.
 photo 20071022123759sapinhosdkp4.gif