viernes, 27 de enero de 2012

Pedro y el lobo

Un pastorcillo vivía en un pueblo cerca del bosque.
Se llamaba Pedro, y todas las mañanas sacaba a pasear a su rebaño de ovejas por el campo, cerca del pueblo.
Pasaba tanto tiempo en el campo, que se aburría muchísimo, y ya no sabía que hacer para divertirse un poco y pasar el rato.
Estuvo pensando en unos cuantos juegos, y al final se decidió a divertirse a costa de los vecinos del pueblo.
Un día por la mañana, cuando Pedro pasaba cerca del pueblo, empezó a gritar: “Que viene el lobo!! El lobo!! Socorro!!”
Los vecinos, alarmados al oír los gritos de Pedro, corrieron a socorrerle, pero cuando llegaron al lugar, se encontraron con Pedro riéndose a carcajadas y diciendo: “Qué tontos!! Se lo han creído!! Jajaja!“.
Los vecinos enfadados, volvieron al pueblo sin dirigirle la palabra a Pedro, porque ellos se habían preocupado por él y en realidad se trataba de una broma de mal gusto.
Al día siguiente, Pedro volvió a gritar lo mismo: “Que viene el lobo!! Socorro, mis ovejas… se las come!!“. Los vecinos del pueblo le oyeron gritar y algunos de ellos, ya no le creyeron, sin embargo otros, pensando que podía haber sido una casualidad, corrieron a ayudarle porque Pedro podría correr peligro.
Cuando llegaron a donde se encontraba Pedro, volvieron a ver la misma imagen, Pedro tronchándose de risa y gritando: “Otra vez os he engañado!! Jajaja!!”
Los vecinos se fueron de vuelta muy muy enfadados, y pensaron en no volver a dirigirle la palabra a Pedro el pastor.
Al día siguiente, cuando Pedro se encontraba con las ovejas, se le acercó un lobo sigilosamente, le miró a los ojos, y empezó a comerse a sus ovejas una a una…
Pedro empezó a gritar: “Socorro!! El lobo se está comiendo mis ovejas!! Socorro!!”
Los vecinos del pueblo oyeron los gritos, pero no acudió nadie a socorrerle.
Pedro se quedó solo, y el lobo se comió a casi todas las ovejas, y a las que no se comió, se las llevó para merendar.
A partir de aquel día, Pedro no volvió a mentir más, y empezó a buscar trabajo, ya que al no tener ovejas, tuvo que buscar otro empleo.
Cuento popular. Autor desconocido.


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sábado, 21 de enero de 2012

Adivinanzas

El sol las madura,
las manos recogen,
el pie las tritura,
la boca las come.

A veces blanquita,
a veces negrita
y siempre bolita.
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Campanita, campanera,
blanca por dentro,
verde por fuera,
si no lo adivinas,
piensa y espera.
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Somos verdes y amarillas,
también somos coloradas,
es famosa nuestra tarta
y también puedes comernos
sin que estemos cocinadas.
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Agrio es su sabor,
bastante dura su piel
y si lo quieres tomar
tendrás que estrujarlo bien.

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Son muchas bolas amarillas
Y de un árbol están colgadas
De ellas se saca un buen zumo
Y se comen bien peladas.
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viernes, 20 de enero de 2012

EL ÁNGEL GUARDIÁN

Es verdad, no es un cuento;
hay un Ángel Guardián
que te toma y te lleva como el viento
y con los niños va por donde van.

Tiene cabellos suaves
que van en la venteada,
ojos dulces y graves
que te sosiegan con una mirada
y matan miedos dando claridad.
(No es un cuento, es verdad.)

Él tiene cuerpo, manos y pies de alas
y las seis alas vuelan o resbalan,
las seis te llevan de su aire batido
y lo mismo te llevan de dormido.

Hace más dulce la pulpa madura
que entre tus labios golosos estrujas;
rompe a la nuez su taimada envoltura
y es quien te libra de gnomos y brujas.

Es quien te ayuda a que cortes las rosas,
que están sentadas en trampas de espinas,
el que te pasa las aguas mañosas
y el que te sube las cuestas más pinas.

Y aunque camine contigo apareado,
como la guinda y la guinda bermeja,
cuando su seña te pone el pecado
recoge tu alma y el cuerpo te deja.

Es verdad, no es un cuento:
hay un Ángel Guardián
que te toma y te lleva como el viento
y con los niños va por donde van.
Gabriela Mistral


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martes, 17 de enero de 2012

Una flor al día

Había una vez dos amigos que vivían en un palacio con sus familias, que trabajaban al servicio del rey. Uno de ellos conoció una niña que le gustó tanto que quería que pensó hacerle un regalo. Un día, paseaba con su amigo por el salón principal y vió un gran jarrón con las flores más bonitas que pudiera imaginarse, y decidió tomar una para regalársela a la niña, pensando que no se notaría. Lo mismo hizo al día siguiente, y al otro, y al otro... hasta que un día faltaron tantas flores que el rey se dió cuenta y se enfadó tanto que mandó llamar a todo el mundo.
Cuando estaban ante el rey, el niño pensaba que debía decir que había sido él, pero su amigo le decía que se callara, que el rey se enfadaría muchísimo con él. Estaba muerto de miedo, pero cuando el rey llegó junto a él, decidió contárselo todo. En cuanto dijo que había sido él, el rey se puso rojo de cólera, pero al oir lo que había hecho con las flores, en su cara apareció una gran sonrisa, y dijo "no se me habría ocurrido un uso mejor para mis flores".
Y desde aquel día, el niño y el rey se hicieron muy amigos, y se acercaban juntos a tomar dos de aquellas maravillosas flores, una para la niña, y otra para la reina.. Pedro Pablo Sacristán.


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sábado, 14 de enero de 2012

JUEGO: El Gran Bonete

Los chicos se sentarán formando un círculo, y en el centro estará el que haga de Gran Bonete. Cada participante tendrá asignado un color.

El juego se inicia con las palabras del Gran Bonete:

- Al Gran Bonete se le ha perdido un pajarillo y dice que el Negro lo tiene (señalando a cualquiera de los participantes, tenga éste último el color nombrado o no, para tratar de confundirlos)

Si el negro está atento dirá:

- ¿Yo, señor?
- Si, señor.
- No, señor.
- Pues, entonces ¿quién lo tiene?
- ¡El Verde!

La falta se produce cuando contesta alguien que no tiene el color al que se alude. En ese caso se anota prenda y a las 3 prendas, se paga penitencia.



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jueves, 12 de enero de 2012

El Twist del Mono Liso-María Elena Walsh

La naranja y el limón



Iban juntos de la mano

la naranja y el limón.

Se bajaron de la planta

y cruzaron el portón.

Recorrieron todo el pueblo

entonando una canción,

y volvieron muy cansados

la naranja y el limón.

(Horacio Guillén)







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